Democracia y Oclocracia: ¿Prosperidad y Atraso Para Los Pueblos?

Pedro y Juan, habitantes de Planetolandia, cansados de los errores de su actual gobernante, hoy día de las elecciones, han decidido votar por el candidato Demagostenes, quien les ha ofrecido convertir su país en un pedacito de cielo… Lo que ellos no imaginan, es que, a partir de hoy, su vida cambiará para siempre… están a punto de cambiar su régimen democrático por una oclocracia.

Democracia, derivada del griego, es una hermosa palabra compuesta, integrada por los vocablos: “Demos” que significa pueblos, y” kratos” que denota fuerza y poder. Para el filósofo griego, Platón, la democracia es el gobierno de la multitud,  mientras que para su discípulo, también griego, Aristóteles, era el gobierno de la mayoría.

En un sentido amplio, democracia es: Gobierno en manos del pueblo y para el pueblo.

Es así, como la democracia pasa a ser un estilo de vida que ha sido adoptado por una infinidad de sociedades civiles,  de muchos países de la tierra, en su sueño de lograr una convivencia más humana y civilizada, que impulse el progreso integral de todos sus habitantes con igualdad de derechos y oportunidades. Para lograrlo, ellas han decidido organizarse mediante la reglamentación de sus comportamientos sociales, a través de la creación de un sistema de normas claras, aplicables a todos por igual.

También, el concepto de democracia implica que se garantice la libertad, el respeto a los derechos de cada uno de sus habitantes, y que, las opiniones de todas las personas deberán ser tomadas en cuenta, de una manera organizada, distribuyendo el poder entre todos los ciudadanos.

Los modelos más conocidos para ejercer la democracia son:

  • Directo y puro, cuando el pueblo es quien toma directamente las decisiones en los asuntos que le interesan.
  • Representativo, cuando el pueblo nombra a personas que actuarán como sus representantes legítimos para la toma de las decisiones que ellos consideran de interés para la comunidad.
  • Participativa, cuando el pueblo se organiza de tal manera, que puede influir a sus representantes legítimos en la toma de decisiones, mediante el aporte de propuestas que surgen del debate popular y que convienen a la mayoría.

De los tres modelos señalados, El más aceptado en una gran mayoría de países del mundo es el representativo, con las siguientes vertientes en importancia:

  • El presidencialista, con un presidente electo por sufragio, el cual tiene plena autonomía para nombrar a sus ministros de gabinete, y poder para impulsar sus planes y propuestas sociales y económicas que considera beneficiosas para el desarrollo del país.
  • Parlamentario, donde el gobierno es ejercido por un grupo de personas denominadas el parlamento, el cual actúa mediante el nombramiento de un presidente, que funge como la voz autorizada de las decisiones de este órgano de poder.

Ahora bien, para controlar el funcionamiento de la democracia, el pueblo cuenta con los siguientes mecanismos de acción:

  • Referéndum (Plebiscito): Procedimiento jurídico que le permite al pueblo ejercer su derecho, mediante votación, para aprobar o rechazar alguna medida legislativa que involucre el interés nacional: asuntos internacionales y de frontera, cambio de sistema político, reformas tributarias, etc.
  • Iniciativa Popular: Mecanismo mediante el cual el pueblo organizado puede promover e impulsar proyectos políticos, sociales y económicos, que considere de interés nacional, y que no han sido promovidos por los gobernantes de turno.
  • Revocatoria: Derecho que puede ejercer el pueblo, mediante votación, para anular cualquier decisión del gobierno que perjudique el interés nacional, así como también puede solicitar la destitución de aquellos funcionarios públicos que no estén desempeñando eficientemente las funciones para las cuales fueron elegidos.
  • Jurados: El pueblo puede participar como colaborador con el poder judicial en los juicios penales.

Por ser la democracia un sistema de gobierno de las multitudes, para que esta pueda funcionar del modo que garantice el crecimiento moral, social, político y económico de todos los habitantes de un país, sin exclusión, el principio fundamental que la rige es la creencia de que cada una de las personas actúan de manera inteligente y autónoma, con libertad plena; entienden y obedecen todas las normas y leyes, aprobadas por ellos mismos para la convivencia armónica entre los ciudadanos, y asimismo, que cada uno de los funcionarios elegidos para un cargo público, es con la finalidad de servir y hacer cumplir las leyes, no son dueños del país, y su periodo de ejercicio está condicionado por la constitución que rige los destinos del país que lo eligió para tal cargo.

Al ser la democracia un sistema político que depende del voto popular, se convierte en un ente vulnerable, apetecible, por lo que se conoce como la “Oclocracia”, la cual se define como el gobierno de la muchedumbre, y según el historiador griego, Polibio, ésta es el fruto de la acción demagógica, definiéndola como: “la tiranía de las mayorías incultas y uso indebido de la fuerza para obligar a los gobernantes a adoptar políticas, decisiones o regulaciones desafortunadas. Cuando ésta (la democracia), a su vez, se mancha de ilegalidad y violencias, con el pasar del tiempo, se constituye la oclocracia”, es la degeneración del poder, siendo capaz de sacrificar a la democracia, para convertirse en la peor de las tiranias.

Como en el cuento de la caperucita roja, muchos políticos, similar al lobo feroz, se muestran al pueblo, disfrazados de humilde e indefensa abuelita, y una vez han logrado ganar las elecciones por la vía regular, y comienzan a disfrutar de las prebendas que el poder les ofrece, florecen sus más oscuras intenciones de querer mantenerse en el gobierno por tiempo indefinido.

De manera sobrada, saben que deben continuar ganando elecciones a como dé lugar, por lo tanto es imprescindible para ellos ganarse la confianza de la muchedumbre del país, sobre todo de la gente que no tiene nada que perder, solo su libertad, sin sueños de vivir mejor, de progresar en paralelo con su entorno personal.

En lo adelante comienzan una feroz campaña por apoderarse de todas las instituciones del estado, incluyendo la mayor parte de las fuentes de trabajo, ya que mediante el juego con las necesidades del pueblo que dicen servir, logran amarrar votos mediante sutil amenazas de excluirlos de su bondadosa paternidad social.

Bajo el régimen de la oclocracia los valores de trabajo, amistad, deseos de superación, honestidad, pasan a ser una carga pesada… en especial para la clase media, que sueña con mejorar su estilo de vida.

El reino del terror, de la impunidad, y la mediocridad se convierten en los nuevos amos del valle.

Un país, después de conocer la belleza de la democracia, con sus aciertos y desaciertos, con posibilidades de enmendar errores y continuar construyendo futuro; para sus habitantes, caer en oclocracia, es comenzar a vivir la peor de las pesadillas.


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Ingeniero y Empresario, escritor independiente, autor de los libros: "Actitud Positiva Éxito Seguro", "Como Hacer Para Mantenerse Feliz Por Más Tiempo", "Grandes Secretos De Mi Éxito", "Misión Terranova", todos correspondientes a la serie "Gerencia Del Buen Vivir", ramo de la gerencia, dedicado al estudio y promoción de la Calidad y Estilo de Vida, que Osno Monto se ha propuesto desarrollar, dejando la puerta abierta a la participación de todas la personas amantes del buen vivir.

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